¿Qué pagamos en la factura de la luz?

Publicado el 7 de marzo de 2024, 14:00

A la hora de contratar un servicio energético, debemos analizar

detalladamente el contenido del contrato. Este es el caso de

cuando queremos desglosar el contenido de lo que se factura en

un recibo de electricidad.

 

No hay nada mejor que partir de la seguridad de lo que se está

pagando y que esto esté acorde al convenio que tengamos. Por

lo general, conocer estas partes no supone un gran esfuerzo. Lo

que sí parece ser un problema es el diferenciar los impuestos del

gasto real en el consumo.

 

¿Qué afecta al coste de un recibo de electricidad?

Antes que nada, el usuario debe saber que existen dos mercados

de luz: el regulado y el libre. La variable en el consumo de

energía dependerá del grupo al que pertenezcas. En el mercado

libre se acuerda un precio con la comercializadora que será fijo,

pero suele ser elevado ya que no se rige por las pautas

establecidas del mercado regulado.

 

En cambio, en el mercado estándar, el Gobierno es quien impone

horarios con costos variados de consumo. Muy pocos optan por

ingresar a este tipo de mercado, que aunque es más barato, hay

que estar pendiente de la fluctuación en los precios, siendo esto

lo que genera confusiones en el monto a pagar.

 

Por lo tanto, debes tener en cuenta ambos factores que afectan

de un modo u otro al momento en que tangas que cancelar tu

importe de luz. En ambos casos se determina un coste que suele

ser muy por debajo del total a devengar.

 

¿Cuáles son los conceptos a pagar sin los impuestos?

Independientemente del mercado eléctrico, en el recibo de luz

verás reflejado el término de potencia que se refiere a un gasto

fijo por los kW contratados. Luego se desglosa el término de

consumo que es lo que cancelarás por cada kilovatio hora (kWh)

que hayas consumido.

 

El apartado de alquiler de equipos que vendrá a continuación, se

refiere al contador de luz que está en el inmueble y que, si no es

propiedad del consumidor, el mismo debe abonar un pago por el

uso. Esto variará según el tipo de contador (analógico o digital).

 

Otros conceptos incluyen ciertos servicios adicionales como el

mantenimiento, los incentivos a energías renovables y residuos,

lo que podría ser parte de la energía contratada, servicio de

redes, transporte y distribución, y el déficit de tarifa eléctrica.

A esto puede sumar coberturas extras.

 

Los impuestos que totalizan tu factura eléctrica

Aquí solo se especifican dos cargos obligatorios. El impuesto

sobre la electricidad que es diseñado a favor de un consumo

eficiente que proteja el medio natural y la salud del ciudadano.

Esto con el fin de incentivar la responsabilidad sobre los recursos

limitados y es aplicado a todos los puntos de electricidad

contratados, sin importar si consumen o no luz.

 

Finalmente, el IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido), es el

renglón que resta por añadir al subtotal que ya se ha acumulado

de los conceptos anteriores. Es de un 21%, lo cual es un valor

considerado como alto por la OCU y ha pedido su reducción

dada la emergencia social de energía.

 

Con lo anterior expuesto se puede deducir que el consumo real

es fácilmente calculado y referenciado por los términos de

potencia y kilovatios consumidos. Lo demás adjunto es lo que

engrosa el total que observarás en tu recibo y no necesariamente

se le debe echar todo el peso a los impuestos.

 

Es importante que conozcas muy bien estos detalles y así puedas

encontrarte con sorpresas como subastas de energía que podrías

aprovechar u otra clase de ofertas que, dependiendo de la

compañía eléctrica a la que te afilies, te beneficiarán a medida

que te manejes mejor con estos conceptos.

Añadir comentario

Comentarios

Todavía no hay comentarios